Si estás
siestas
se hacen
fiesta
Aún no tengo puñetera idea de lo que será de este espacio al aire. Desubicado, como sábana al sol.
En su partida un tren debería ser estricto con los tiempos, un adiós apresurado, un abrazo que en llegando la emoción ha de deshacerse para que el que parte tome el tren que amenaza con su inminente salida.
Localizar la ventanilla para tirar un beso volado y un ademán de adiós con la mano justo en el momento que inicia el movimiento con tanta inercia que los lazos lanzados de unos ojos a los otros se rompen a veces en llantos.
Toda esa escenografía queda ridícula si el tren de repente toma el papel protagónico y no parte en la hora prevista y demora hasta el agotamiento de gestos y frases sentidas de dos que se miran ya sin nada que decir, con una tristeza que se congela y roza lo patético y donde fue la negación del adiós aparece la necesidad del desenlace. La pena pura y digna se mancilla en ese deseo de no seguir en un papel que ya no tiene guión, dejando un regusto amargo de ojos vacíos y bocas calladas.
Te llevo como los achaques crónicos, que un pasarse con la comida o un cambio de tiempo hace reaparecer … A veces leve como casi un acompañamiento agradable que recuerda lo ya vivido…otras apareces punzante, doloroso, por ya no vivirte, por haber seguido otros caminos que se me antojan no elegidos del todo. Hoy el día frío me devolvió ese invierno en Roma y hasta los huesos te añoran.


Otra vez se veía embarcada en un trasiego de ida y vuelta, esta vez iba en Preferente, un “regalo” de su editor para romper la resistencia que había generado a viajar. Enamorada como estuvo de la sensación de hacer maletas, siempre alimentó la idea del billete sólo de ida. Ahora le hastiaban los viajes con vuelta.
Pero y si: ¡todos sus viajes fueron de ida! nunca volvió al mismo lugar, Sevilla fue otra después de Tailandia, hasta ahora se había visto haciendo un circulo perpetuo y aburrido cuando en realidad subía por una escalera de caracol.
Relato breve presentado al concurso "EL TRÁNSITO, EL VIAJE, EL MOVIMIENTO HACIA UN DESTINO" en menos de 99 palabras.
Foto (Ál): Sevilla desde Triana